lunes, 12 de agosto de 2013

¿Qué es la Literatura infantil? (entrada 2)

Palabras clave: 
Textos literarios
Para niños
Dos periodos
Función artística

¿Qué es la Literatura infantil?
Ya definí hace un par de semanas qué era para mí la literatura infantil desde mi escasa experiencia como lectora y mediadora.
Hoy haré un breve repaso de qué comienza a ser para mí la literatura infantil una vez leídas y vistas las ideas de autores que saben sobre el tema. Porque la verdad es que yo no sé nada.

Me parece que mi definición de literatura infantil debe incorporar la distinción de dos periodos en la historia de la LIJ:
Antes del siglo XX: textos literarios que fueron apropiados para niños pero no pensados para ellos.
Desde el siglo XX: con el nacimiento del concepto de niño como sujeto de interés social, comercial, lúdico y psicoafectivo, me parece que la literatura infantil corresponde a textos literarios y paraliterarios que son pensados y vendidos a los niños (desde recién nacidos hasta una indeterminada edad en que acogen aquello llamado pubertad). Estoy con Gemma Luch cuando dice: "diferentes tipos de textos literarios o paraliterarios que son pensados o comercializados o editados en colecciones dirigidas sobre todo a un público infantil y juvenil." (Entrevista a Gemma Luch)

La anterior distinción da cuenta de uno de los desplazamientos sufridos particularmente por la literatura infantil: mi definición incluye así el aspecto referido a cómo la literatura infantil se ha movilizado desde ser relatos escritos para adultos pero apropiados y ajustados (por adultos mediadores y censores) para niños que debían ser formados valóricamente y como lectores, a ser relatos profesionalizados, es decir, escritos y dirigidos a los niños.

Asimismo, mi definición de literatura infantil en la actualidad, manifiesta una mayor exigencia por parte de los receptores de este tipo de literatura, quienes tienen una oferta cada día más amplia y diversa de materiales para ellos.

En mi entrada anterior sobre el tema manifesté mis dudas sobre si la literatura infantil debía ser formativa o estética. Hoy creo que esa duda comienza a desvanecerse cuando leo sobre otro de los desplazamientos que ha tenido la lij precisamente por el nacimiento del concepto de niño como sujeto social y ya no más como sujeto incompleto. Esto ha dado pie a que la literatura infantil sea, para mí, tan literatura como la adulta y, por tanto, sea capaz de incluir en su abrazo obras con finalidades sociales, morales y estéticas (aunque sin lugar a dudas, podemos seguir discutiendo infinitivamente si finalmente la literatura como tal no será solo la que busque ser más que nada una obra de arte pura... Liliana Bodoc dice al respecto: "Si leer dos páginas literarias lleva el mismo tiempo que leer dos libros sin valor estético alguno, me quedo con las dos páginas arduas pero decisivas de la literatura. /No hay en esta afirmación una descalificación de otras lecturas, que bien pueden servir como acceso; pero que jamás pueden sustituir la experiencia que genera el arte literario" (Literatura como discurso artístico; Actas de Cilelij)).

Además, a partir de las lecturas realizadas creo que ajusté mi definición incluyendo otros tipos de textos que responden, creo, a otro de los desplazamientos de la literatura infantil (en realidad, de toda la literatura si miramos un poco más lejos...): hablábamos antes de tres géneros aristotélicos clásicos y redondamente cerrados, en cambio hoy incluimos una infinidad de textos en los que se cruzan y desdibujan los límites genéricos... Es así como... ¿qué sucede, por ejemplo con el Kamishibai, con la novela gráfica, el libro objeto e incluso con las animaciones para televisión infantil? 

Así... la literatura infantil se desplaza... y mi mirada respecto de ella también lo hace a medida que voy descubriendo el mundo increíble que oculta. Y cada día me resulta más insólito que la mayoría de los mortales nombren a La cenicienta cuando preguntas por literatura infantil.

Finalmente, ¿cuál es mi proyección como mediadora?  Las dos proyecciones van de la mano: exigirle más a mis selecciones de lecturas en textos escolares (cuando logre volver a ellos)...., cuidar aún más la edición de literatura infantil..., incluir nuevos formatos de lij, actualizarme, pero por sobre todo, buscar un lugar en el circuito desde donde fomentarla y activarla.

Post scriptum: me sigue dando vueltas sin encajar y molestándome que la literatura para niños sea casi exclusivamente utilizada y leída en los colegios para enseñar algo: gramática, vocabulario, comprensión lectora, ortografía, valores, yvayaunoasaberquémás...

Va una foto de Beatriz Potter. Una mujer muy adelantada a su época que escribió libros dirigidos a niños cuando los libros no eran para ellos, sino que se ajustaban a ellos.








No hay comentarios:

Publicar un comentario