Mostrando entradas con la etiqueta EXPERIENCIA PERSONAL CON LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EXPERIENCIA PERSONAL CON LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de noviembre de 2013

Reflexion sobre la actividad de animación lectora



¿La planificación cumplió tus expectativas al momento de realizar la actividad?
Tenía miedo sobre la realización de la actividad, pues no acostumbro hacer acciones de animación lectora más que a mis sobrinos y eso siempre es a cada uno por separado, y además, de manera muy esporádica.
Además, a último momento me enteré de los gustos lectores de una de las niñas, que iban más por el lado del humor, que por el lado de las tiernas sirenas.
Con ese temor, me sorprendió gratamente la reacción de las niñitas a quienes leí el libro La verdad sobre las sirenas. Pese a que tuvieron que salir de la piscina en una tarde de muchísimo calor, vi en ellas una atención absoluta todo el tiempo y una participación que no esperaba. Cuando dejamos de grabar siguieron revisando una aplicación sobre el libro. Estaban realmente magnetizadas.  ¡Me encantó el trabajo!
¿Qué conocimientos previos ayudaron a la realización de la actividad?
Tres aspectos fueron clave:
La consideración de la lectura como un proceso con tres momentos que es necesario respetar: antes, durante y después de leer, aunque siento que di poco tiempo para el después porque temí excederme de los 20 minutos.
La consideración de la edad de las niñas para la elección del cuento y los consejos leídos en los documentos del diplomado sobre qué les gusta en cada etapa.
A diferencia de lo que sucede en la clase de comprensión lectora, la orientación hacia el disfrute lector y no hacia la corrección o castigo de los comentarios demasiado creativos de las niñas.
¿Qué aprendizajes obtienes luego de planificar y poner en práctica?
Varias cosas:
No se debe esperar realizar todo al pie de la letra pues las reacciones del auditorio orientan el trabajo hacia otros aspectos de la lectura que uno no siempre prevé. Lo importante ahí es aprovecharlos y no dejarlos sin comentar.
Animación lectora no es igual a comprensión lectora: el tipo de pregunta que se hace a los niños es distinta y la forma de retomar las respuestas, también debería serlo.
Hay que dar un poco más de tiempo que el yo di para comentar los libros después de leerlos.
Seriamente pensé cuando llegué al lugar y vi que estaban en traje de baño y dentro de la piscina que se iban a aburrir. Pero no fue así. ¿Qué me enseña esto? Escuchar y observar un cuento bien leído es siempre un buen panorama para los niños. Llegué incluso a preguntarme: ¿por qué en los cumpleaños infantiles uno no hace este tipo de actividades?




 
 

lunes, 28 de octubre de 2013

Prejuicios, emociones y primeras impresiones ante la literatura



A continuación expresaré mis primeras impresiones surgidas de la lectura de algunos textos. 

Millones de gatos, Wanda Gág. Libros del Zorro Rojo, 2011.
1.      ¿Cuál fue mi primera impresión del libro? Mi primera impresión ante la portada del libro fue: “Qué lindo, gatitos, los amo”. Mi primera impresión de la totalidad del libro fue distinta, pues sentí un poco de agobio con tanto felino.
2.      ¿Me gustó? No tanto como hubiese querido. Encontré terrible que los gatos (gatitos) se comieran unos a otros. Una masacre por ver quién era el más fuerte o el que merecía sobrevivir. Puede que esto no tenga nada que ver con una lectura literaria, sino que con mi relación con los gatos. Me encantan. No puedo ver que se coman unos a otros, aunque finalmente el mensaje del texto me parece que se relaciona con que la belleza está en donde menos lo esperamos y lo vemos a primera vista. 
3.      ¿Qué te pareció el texto escrito? El texto escrito me pareció simple, muy similar al estilo de una parábola o de una fábula tradicional. Eso lo hace ágil, así también la repetición de los términos millones, billones y trillones a lo largo de los distintos momentos.
4.      ¿Qué te parecieron las ilustraciones? Si bien las ilustraciones no me llamaron particularmente la atención, sí lo hizo el uso únicamente del color negro. Todo está ilustrado con el uso del negro y su contraste con el blanco. Muy similar a los grabados.
5.      ¿Cómo se relacionan las ilustraciones con el texto? Las ilustraciones acompañan, repiten y refuerzan el mensaje de cada página
6.      ¿Cuál es la propuesta que el autor entrega con el libro? A mi juicio, el autor hace una propuesta de libro ilustrado, pues las ilustraciones son una compañía al mensaje verbal y no constituyen un mensaje por sí mismo tipo doble codificación. Me parece que la técnica y uso solo del negro en la ilustración apoya el mensaje de que la belleza está en lo simple y en lo que menos esperado. Como personalmente no me agrada el libro por el tema que comenté, me cuesta determinar cuál es el lector ideal para este texto.

El corazón en la botella, Oliver Jeffers. FCE, 2010.
1.      ¿Cuál fue mi primera impresión del libro? Qué extraña la técnica y el dibujo de la portada, qué triste y a la vez que esperanzadora la historia.
2.      ¿Me gustó? El libro me encantó y me sigue encantando desde la primera vez que lo vi. Qué manera de llegar al alma con la simpleza de sus ilustraciones de trazo infantil y con una historia que nos llega a todos de manera personal e íntima.
3.      ¿Qué te pareció el texto escrito? El texto me parece justo la mínima información que es necesario entregar para reunir el código visual y escrito y construir una historia. Nuevamente es un lenguaje simple, cercano a los relatos infantiles tradicionales: Había una vez una niña…
4.      ¿Qué te parecieron las ilustraciones? Hermosas, coloridas, minimalistas y novedosas. Llama particularmente la atención que en lo de minimalista, la mayoría de las ilustraciones podría hacerlas un niño, y en lo de novedosas, me agrada la inserción de imágenes reales o ilustraciones sacadas de otros lugares, como plantas o sistemas solares o partes del organismo humano.
5.      ¿Cómo se relacionan las ilustraciones con el texto? El vínculo es de doble codificación. Las  ilustraciones dicen muchísimo más que lo que relata el texto verbal, de algún modo, las ilustraciones van dando vida a las palabras escritas. 
6.      ¿Cuál es la propuesta que el autor entrega con el libro? Jeffers entrega un libro álbum para toda edad (pero que particularmente podría ser trabajado con niños para prepararlos o para apoyarlos en situaciones similares de la vida diaria), sobre el dolor, la conmoción, y sobre la natural reacción de las personas a no querer entregarse nuevamente al afecto. También, sobre como finalmente las cosas se superan.  

El árbol rojo, Shaun Tan. Bárbara Fiore Editora, 2010.
1.      ¿Cuál fue mi primera impresión del libro?  Mi primera impresión del libro fue de una tristeza infinita y de mucha soledad. La protagonista está sola cada vez. Cuando está con gente, nadie parece verla. Todos tienen los ojos cerrados como mirándose solo a sí mismos.
2.      ¿Me gustó? Me gustó muchísimo no obstante la tristeza que genera, el mensaje es de esperanza, pues la hoja del árbol rojo la acompaña siempre, aunque ella no lo note. Y verdaderamente la técnica de Tan es maravillosa.
3.      ¿Qué te pareció el texto escrito? El texto escrito, al igual que las ilustraciones, se trabaja con un cuidado y prolijidad fantásticas. Hay ciertos matices del lenguaje que involucran al lector cuando se relata en segunda persona, por ejemplo. Estamos ante un texto simple… dobles páginas que solo tienen frases (ni siquiera oraciones) de gran sencillez y gran profundidad.
4.      ¿Qué te parecieron las ilustraciones? Como siempre en este autor, las ilustraciones son obras de arte por sí mismas. Dan ganas de colgarlas de la pared.  Sumamente expresivas, no porque los rostros lo sean, sino que porque parece transformar en ilustración el sentimiento de los personajes, retratándolo en situaciones externas en las que los lectores se pueden reconocer: salir a la calle y sentir que tenemos una nube (pez) de oscuridad y mala suerte que nos persigue, sentir que vivimos para alimentar a la máquina que es el mundo.
5.      ¿Cómo se relacionan las ilustraciones con el texto? El vínculo entre ilustración y texto escrito es de doble codificación. Como comenté hay dobles páginas que no tienen más que una frase (sin sentido ni lógica) pero que a la luz del relato en su totalidad y a las imágenes que acompañan estas palabras, cobra muchísimo sentido. Asimismo, hay una relación sumamente potente cuando dentro de la ilustración se incorporan los signos gráficos de la escritura para expresar mensajes que son parte del código visual. Ejemplifico con la primera ilustración del texto: la niña con megáfono cuyas palabras fluyen de él: ¿De qué hay que enterarse con megáfono? De la historia del árbol rojo que está hecha de palabras.
6.      ¿Cuál es la propuesta que el autor entrega con el libro?  Este libro álbum de Shaun Tan busca involucrar al lector en el sentir de la protagonista. De algún modo que aún no tengo claro, no sé si busca decir: ella está sola porque tú no la ayudas, o bien a ti lector que te ha sucedido lo mismo. Estamos ante un libro álbum para jóvenes, creo yo, por la temática de la  búsqueda de la propia identidad, pero que también podría ser leído por niños y adultos. 

“Axolotl”, Julio Cortázar. En Final del juego. Alfaguara, 2007.
1.      ¿Cuál fue mi primera impresión del cuento?  “Parece que no entendí”. Estoy intentando recordar cuál fue la primera impresión, ya que ha pasado mucho tiempo desde mi primera lectura de este relato. Fue una sensación de “Quizás me desconcentré en alguna parte del final porque no puedo haber entendido bien. Leamos de nuevo.”
2.      ¿Me gustó? Pese a que no entendí o creí no entender. Este cuento siempre me ha gustado muchísimo. Una vez que superé el extrañamiento de la lectura, me sorprendió gratamente la técnica del autor.  
3.      ¿Qué sensación te deja el texto? ¿Cómo se construye el texto para generar esta sensación? Como señalé, el texto deja una sensación de extrañamiento, descolocación. Creo que la técnica que utiliza para generar esta sensación en la lectura es el trabajo particular con el narrador, que se mueve desde el hombre que asiste al acuario y hacia el axolotl, sin dar aviso y de manera casi imperceptible. 
4.      ¿A qué grupo etario destinarías este cuento? De todas maneras el lector debe ser joven, pues uno de los puntos centrales del relato se relaciona con la respuesta a las preguntas: ¿quién soy yo, quién quiero ser, cómo veo al otro y cómo me ven los demás?

miércoles, 31 de julio de 2013

Qué no es la LIJ

Me gustó esta reflexión de una editora de literatura infantil y juvenil que me ayuda a determinar qué puede ser la LIJ a partir de lo que definitivamente no es: http://editarenvozalta.wordpress.com/2010/05/27/cinco-cosas-que-no-es-la-literatura-infantil-y-juvenil/

Mi (in)experiencia con la literatura infantil

La literatura infantil existe. No sé si es un género; prefiero pensar que es una forma de leer el mundo y de escribirlo.

Hasta hace poco pensaba que la literatura infantil y juvenil era un repertorio de obras cuyo lector implícito es un niño (o un joven en los otros casos)... pero hoy no estoy tan segura de eso, pues muchas veces este no ha sido precisamente el lector imaginado por su autor: el libro ha sido escrito para adultos y ha caído en mano de niños que lo han leído y disfrutado de manera distinta, pero igualmente enriquecedora. Asimismo y al revés... algo pasó en mí hace poco que comencé a disfrutar mucho la lectura (y el avaro atesoramiento personal de una biblioteca) de literatura infantil...; ya ven... es probable que yo no sea la lectora imaginada por Jutta Bauer para Selma (quizás sí lo soy... no tengo cómo saberlo), pero acá estoy... disfrutando y regalando a mis amigas, viejas y peludas, este libro como un objeto único para que volvamos a encontrar lo simple para ser felices.



Sin duda, la literatura infantil debe ser de calidad. Debe incrementar las herramientas que tienen los niños para vivir, para moverse en el mundo. Debe abrir realidades, proteger de otras violentas y crueles, acoger a quienes se sienten solos y despertar a los que se encuentran dormidos por la televisión o por lo que sea. La literatura infantil, la buena literatura, debe hacer que el momento de lectura valga la pena: debe hacer feliz.

La literatura, infantil o no, debe representar un desafío intelectual, emocional y artístico para su lector.  Debe entregar las llaves apropiadas para ir abriendo posteriormente cada uno de los libros que queramos leer, es decir, debe ayudar a distinguir y comprender códigos propios de la literatura.

Tengo pésima memoria. Apenas recuerdo un par de libros leídos cuando niña. Es más, creo tener fragmentos de sensaciones asociadas a ciertos textos: un Papelucho por ahí... mi primer acercamiento a un diario de vida (forma de escritura que me acompañó hasta la universidad); Perico trepa por Chile... que no alcancé a leer a tiempo y mi mamá, buena onda y paciente, me leyó en voz alta la noche anterior  a la prueba (cómo amo que me lean en voz alta hasta el día de hoy); Crónicas de Narnia durante una estadía en cama con un deseo enorme de tener un ropero. 

El punto de inflexión fue más bien como a los 11 o 12 años. Cuando me di cuenta de lo que sucedía a mi alrededor y no me gustó siempre mucho lo que vi.  Por circunstancias de contexto, la literatura apareció ante mí como un rincón donde esconderme. Recuerdo que andaba siempre con un libro, leía caminando en la calle y chocaba con los postes de luz por esta causa. Leía en el sector cinco de Reñaca, cuando todos en realidad buscaban hacer cualquier otra cosa muy alejada de lo que representaba el estereotipo de leer. Leía en la micro. Leía en las casas de mis amigas. Tragaba todos los libros que encontraba.

De niña joven incomprendida y que lo pasó mal (aunque claro, nunca tan mal en realidad... el problema era el egocentrismo de la edad...), debo a la literatura el haberme sentido cuidada, abrazada, entretenida, acompañada en mi minutos difíciles.

De adulta he renegado muchas veces de lo que estudié: trabajar en lo que te gusta, leyendo todo el día, se transformó con los años en el pretexto por el que dejé de leer por placer. Solo a veces, un par de meses en el año, siento una especie de bajón de lectura y trago de nuevo un buen montón para ponerme al día.

Sin embargo, ahora último he vuelto a encontrarme con un área que es al mismo tiempo una necesidad, un placer y una incógnita. ¿Qué es para mí, como profesora de educación  media en Lenguaje, la literatura infantil? Una eterna duda entre regalar a los lectores:
  • un goce literario o una educación moral,
  • puntualmente un tema adecuado para los niños o un tema cualquiera con un tratamiento apropiado,
  • algo muy fácil o algo muy difícil para la edad....
La edición de textos escolares en diversos niveles complejizó la encrucijada cuando me enfrenté muchas veces a la decisión de escoger entre obras no tan buenas pero que me sirvieran para trabajar un contenido gramatical, y/o escogerlas porque realmente eran muy buenas y contribuirían a lo que alguien en el Ministerio de Educación hace algunos años, decidió denominar "goce lector".


Así las cosas, hoy estoy intentando más que todo descubrir la mejor manera de hacer a otros niños y jóvenes el regalo que alguien alguna vez me hizo a mí: la literatura. Uno que nadie te puede quitar.





 





Conceptos clave/ entrada 1


¿Qué es la literatura infantil para mí?
Regalo, alegría, evasión, protección, escondite, arte, herramienta, placer culpable, sinceridad, inocencia, crueldad, curiosidad, necesidad...